Sentencia del Caso Dokusho Villalba

Caso n° 03/2015: Maestro Zen Dokusho Villalba

 

SENTENCIA Y CONCLUSIÓN ÉTICA

 

Estimado Fiscal, Secretaria Ejecutiva y Miembros del Jurado del Comité Internacional de Ética Budista (CIEB) y Tribunal Budista de Derechos Humanos (TBDH), respecto del caso denunciado por el Shangri-La Templo Budista y la World Association of Buddhism (WBA) frente al Maestro Zen Dokusho Villalba, por medio de la presente, en el día 29 de Mayo de 2015, dejo constancia de que se concluye el tercer caso del Comité de Ética para analizar la violación a la Espiritualidad Budista realizada por el acusado.

Tras la enorme cantidad de evidencia presentada y certificada como válida, y tras la omisión del acusado a prestar declaración, se ha procedido con la votación de 7 miembros del Jurado, confirmándose que todos ellos sentenciaron como “Responsable” al maestro zen Dokusho Villalba por los graves delitos dhármicos de Apología del consumo de psicotrópicos y Violación de los preceptos budistas. Dado que estas acciones contradicen el espíritu de la ética espiritual budista, la cual considera al Zen como la vida cotidiana misma, las enseñanzas por parte del acusado revelan además una violación al Noble Óctuple Sendero, pues hay una falta de rectitud en la comprensión, pensamiento, acción, atención y concentración. Concordantemente, Dokusho Villalba ya ha reconocido que en el pasado entró en la Filosofía Budista a partir de sus experiencias psicodélicas con el consumo de drogas, por lo que sus enseñanzas constituyen una “reincidencia” ante este pasado contrario a la ética espiritual budista, siendo notablemente una falta de respeto tanto al código budista como a los millones de adictos que desean rehabilitarse a lo largo del mundo. Aunque el acusado posee cierta fama en la comunidad europea, sus enseñanzas constituyen un precedente peligroso, pues está usando al Budismo para realmente transmitir un pseudo-chamanismo que no es más que hipismo, asociando la meditación y la Espiritualidad con la metafísica y el escape de la realidad. Paradójicamente, hace más de mil años atrás, el gran Maestro Padmasambhava realizó exactamente lo contrario, logrando la conversión al Budismo por parte del chamanismo tibetano.

Este tercer caso conlleva una falta mucho más grave que violar los votos budistas, pues las enseñanzas públicas del acusado forman parte de un contexto cultural planetario que favorece la despenalización del consumo de drogas. Este mismo contexto cultural profundamente materialista y superficial es aquel que alienta: el consumo de marihuana (cannabis) como forma de serenidad, el juego de la PlayStation como forma de recreación, la comunicación por Facebook como forma de amistad. Así, la Espiritualidad Budista debe confrontar estos males superficiales y masivos, nunca aliándose a ellos, pero simultáneamente enseñando que, como enseñó el Maestro Kukai, el arte es un vehículo excelente para expresar el Dharma. Esto significa que una buena obra de arte podrá aportar mayor Espiritualidad que cualquier droga psicotrópica.

Ciertamente, nuestro Comité Internacional de Ética Budista y Tribunal Budista de Derechos Humanos tiene fuerte evidencia de que Dokusho Villalba está traicionando al espíritu mismo de la tradición budista, la cual considera, tal y como el Maestro Zen Aitken lo ha expresado, que los destellos del Dharma pueden ser encontrado en las flores, los pájaros y los niños. Por lo tanto, es una aberración considerar que drogas alucinógenas pueden mostrar destellos del Despertar, cuando para la Espiritualidad Budista el Nirvana es ver la vida tal como es en el aquí y ahora. Incluso aunque puedan existir ciertos psicotrópicos que no produzcan adicción, ciertamente estas drogas inducen una experiencia estructuralmente psicótica, lo cual es exactamente lo opuesto a lo que es el Despertar. De hecho, el gran erudito DT Suzuki decidió probar LSD para analizar si era verdad que inducía a un destello de Iluminación, comprobando luego que esto era una afirmación equivocada. Al mismo tiempo, el prestigioso psiquiatra Stanislav Grof, padre de la psicología transpersonal, decidió abandonar la utilización del LSD con fines terapéuticos, reemplazando el consumo de psicotrópicos, para desarrollar su propio método contemplativo llamado “respiración holotrópica”, lo cual demuestra que no hay necesidad alguna de consumir alucinógenos para abrir las puertas de la mente.

Por lo tanto, el Comité Internacional de Ética Budista y Tribunal Budista de Derechos Humanos dictamina que la Espiritualidad Budista, como Camino de Conocimiento Cumbre (Satori), debe suspender a Dokusho Villalba en todo tipo de cargo espiritual como maestro zen, recomendando simultáneamente que esté bajo la supervisión de otros maestros espirituales a fin de evitar que se transmita un falso budismo, ayudándolo así a poder continuar su aprendizaje. Dokusho Villalba ha cometido errores garrafales que revelan falta de contemplación y sabiduría compasiva, pues los psicodélicos no tienen una unidad profunda con la vía Zen ni tampoco son una herramienta para el Despertar, ni mucho menos el Nirvana es un trance cuando en realidad es más bien la Cura de todo trance mundano. Además, es completamente incorrecto justificar la violación de los preceptos budistas diciendo que un psicodélico puede traer lucidez a la consciencia, porque también la práctica de los samurái puede aportar Atención Plena y sin embargo esto implica la violación del precepto de no matar seres vivos. Sólo un ignorante puede decir que el consumo de psicodélicos aporta ecuanimidad y es un catalizador de la meditación.

Aunque estamos a favor de crear una Nueva Vía Budista, y nuestra Espiritualidad Maitriyana ciertamente lo es, este Propósito (Dharma) debe seguir los pasos del Maestro Siddharta Gautama y nunca violar los preceptos éticos, motivo por el cual el Comité Internacional de Ética Budista y Tribunal Budista de Derechos Humanos ha decidido proceder frente a Dokusho Villalba por provocar un serio perjuicio a la Espiritualidad Budista y a la tradición Zen. La fama o éxito que pueda tener una persona dentro de la comunidad internacional no constituyen necesariamente un signo de Espiritualidad y compromiso con el Conocimiento Cumbre (Satori). De esta manera, el Comité y el Tribunal buscan proteger al Dharma, el cual es la vía hacia la evolución espiritual de la humanidad.

Atentamente,

Con espíritu de reconciliación (maitri),

Maestro Budista Maitreya

Guía Espiritual y Presidente del Comité Internacional de Ética Budista (CIEB) y Tribunal Budista de Derechos Humanos (TBDH)

 

One thought on “Sentencia del Caso Dokusho Villalba

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s