Sentencia del Caso Indonesia

Caso n° 12/2016: Indonesia

 

SENTENCIA Y CONCLUSIÓN ÉTICA

 

Estimado Fiscal, Secretaria Ejecutiva y Miembros del Jurado del Comité Internacional de Ética Budista (CIEB) y Tribunal Budista de Derechos Humanos (TBDH), respecto del caso denunciado por la World Association of Buddhism (WBA) frente al Gobierno de Indonesia y su Presidente Joko Widodo, por medio de la presente, en el día 3 de Marzo de 2016, se deja constancia de que se concluye el Caso 12 del Tribunal Budista para analizar la violación a los Derechos Humanos y Derechos Medioambientales realizada por el gobierno de Indonesia y su Presidente responsable, siendo éste último indudablemente cómplice de los delitos cometidos por los anteriores gobiernos del pasado que han producido catástrofes humanas y ecológicas en Indonesia.

Tras la enorme cantidad de evidencia presentada y certificada como válida se ha procedido con la votación de 6 miembros del Jurado, confirmándose que todos ellos sentenciaron como “Responsable” al Gobierno de Indonesia por los graves delitos de ECODIDIO, DISCRIMINACION CONTRA MUJERES Y MINORIAS RELIGIOSAS, OPRESION SOCIAL, GENOCIDIO, LIMPIEZA ETNICA, CRIMENES CONTRA LA HUMANIDAD y CRIMENES CONTRA LA PAZ. Dado que estas acciones quebrantan los preceptos éticos del Budismo y las normativas internacionales sobre Derecho Internacional, se consideró que el gobierno de Indonesia ha violado completamente a los Derechos Humanos de millones de seres humanos, siendo también una perversión el modo en cómo están destruyendo a la naturaleza, la cual es fuente de vida, salud y armonía de todos los seres.

Aunque la investigación del Tribunal Budista de Derechos Humanos partió sobre el hecho de violaciones a los Derechos Animales en Indonesia, tras un arduo análisis de las evidencias se encontró que este gobierno no sólo ha cometido Ecocidios extremadamente dañinos contra los Derechos de la Madre Tierra, sino que además esta misma actitud autodestructiva del gobierno de Indonesia se manifiesta en su relación con los Derechos Humanos, en tanto que la investigación ha demostrado que este gobierno ha producido hechos violentos e impunes de genocidios, limpiezas éticas y crímenes contra la humanidad, llegando a exterminar millones de seres humanos. Aunque algunos hechos se remontan al siglo XX, el actual gobierno de Indonesia nunca ha promovido una reparación adecuada a las víctimas del pasado, pues incluso muchos de estos acontecimientos continúan desarrollándose actualmente. En este sentido, gran parte de la población joven de Indonesia desconoce que estos hechos aberrantes han existido en la historia, ya que ha habido ocultamiento gubernamental de la Verdad.

Por lo tanto, el Tribunal Budista de Derechos Humanos dictamina que la Espiritualidad creada por el Maestro Siddharta Gautama, como Camino de Compromiso con el Derecho Humano a la Verdad, debe sentenciar al Gobierno de Indonesia y su Presidente Joko Widodo como Ecocida y Genocida, violando al Derecho Internacional, motivo por el cual se solicita a este gobierno no sólo que detenga inmediatamente su comportamiento destructivo hacia la vida, sino que además inicie un proceso de reparación de los daños cometidos hacia su propio pueblo y hacia sus pueblos vecinos. En definitiva, todo genuino proyecto de país debe incluir Verdad y Reconciliación, aprendiendo de la historia para dejar de repetir los errores.

El Tribunal Budista de Derechos Humanos reconoce formalmente que Indonesia ha cometido crímenes contra la paz mundial, tanto por su daño al medioambiente como por sus terribles crímenes contra poblaciones civiles y pueblos indefensos. En este sentido, se deja constancia de que estos hechos han sido perpetrados bajo la complicidad directa e indirecta de la comunidad internacional, la cual ha fallado en prevenir y detener estas masacres. Sin embargo, aunque estos eventos han sido ignorados por los canales formales del Derecho Internacional, nuestro Tribunal Budista reconoce y valora que en el año 1981 en la ciudad de Lisboa otra institución jurídica revolucionaria llamada “Tribunal Permanente de los Pueblos” (PPT), que es un Tribunal Ético de Consciencia, ha denunciado y sentenciado algunas de las violaciones a los Derechos Humanos cometidas por Indonesia, como la invasión y ocupación a Timor Oriental con Complicidad de los Estados Unidos, cometiendo un crimen internacional contra la paz y la autodeterminación de un pueblo independiente.

Por otra parte, al ser esencialmente un sistema jurídico ético y tribal, el Derecho Budista busca siempre la salud y la Liberación de todos los seres, luchando pacíficamente contra las injusticias cometidas por individuos y naciones. Esto significa que el Tribunal Budista de Derechos Humanos tiene un compromiso de Justicia Universal, denunciando los males del mundo y ofreciendo soluciones espirituales como forma de sabiduría jurídica ética y no-punitiva, promoviendo en todo momento la Conciliación y el Aprendizaje. Así, el Derecho Budista o Ley Dhármica es un sistema milenario tribal para resolver los problemas a través del poder de la mediación y la reconciliación, haciendo siempre honor a la Verdad, la cual es el Espíritu y Propósito de la Justicia. En efecto, el Budismo es el pueblo originario que más ha trabajado en defensa del Derecho Humano a la Paz Mundial, el cual se encuentra interrelacionada con la armonía medioambiental.

El Tribunal Budista de Derechos Humanos tiene jurisdicción planetaria, en tanto que hacer el bien, evitar el mal y purificar la mente son acciones espirituales que no pueden estar limitadas por demarcaciones estatales ni controles gubernamentales, motivo por el que la misión de la Salvación del mundo implica el establecimiento de una jurisdicción especial de índole ética y espiritual. Además, debido a que la civilización contemporánea está regulada por intereses monetarios, los Derechos Humanos y el Derecho Internacional no suelen ser respetados, sólo existiendo juicios para los países perdedores pero nunca realizándose juicios a los países triunfantes de los conflictos bélicos. Esta situación de impunidad transnacional hace que el Budismo ejerza su posición de Tribu Ética y Espiritual, enseñando los remedios para la Cura de los sufrimientos de los pueblos. De esta manera, el Tribunal Budista de Derechos Humanos practica el Derecho Tribal Budista que se remonta al Código del Vinaya con una antigüedad de 2600 años, caracterizándose por ser un sistema de solidaridad y reconciliación, por lo que el objetivo de este sistema jurídico espiritual es defender la Paz de todos los seres y no sólo la protección de la vida de los pueblos budistas.

Aunque denunciar y condenar los actos de maldad cometidos por personas, empresas y gobiernos conlleva lidiar con amenazas, ataques y censuras contra la libertad esencial de la Espiritualidad Budista, el Tribunal Budista de Derechos Humanos mantiene un compromiso perenne con la Verdad y la Verdadera Justicia, aclarando que el modelo jurídico tradicional basado en condenas de prisión o en multas económicas es indudablemente un sistema que no protege a la Paz y la Interexistencia. Sobre esta base, el juicio ético realizado al gobierno de Indonesia es un procedimiento jurídico con legalidad internacional porque está amparado tanto en el Derecho Tribal como en la obligación de todo sujeto y grupo de defender a los Derechos Humanos.

Por lo tanto, frente al gobierno de Indonesia y su Presidente Joko Widodo, quienes han cometido comportamientos criminales contra la humanidad y el medioambiente, el Tribunal Budista de Derechos Humanos sentencia su Responsabilidad por ECODIDIO, DISCRIMINACION CONTRA MUJERES Y MINORIAS RELIGIOSAS, OPRESION SOCIAL, GENOCIDIO, LIMPIEZA ETNICA, CRIMENES CONTRA LA HUMANIDAD y CRIMENES CONTRA LA PAZ, reclamando una detención y reparación inmediata de las operaciones genocidas y ecocidas. Se recomienda que Indonesia también inicie un proceso de reconocimiento de su pasado, transmitiendo información pública a toda su población acerca de las masacres que sucedieron, al mismo tiempo que se debe reconocer el Derecho a la Verdad y a la Reparación que tienen todas las millones de víctimas y sus correspondientes familias. En conclusión, la Espiritualidad Budista afirma que para poder convertirse en una nación sana y avanzada Indonesia no debe obsesionarse con el crecimiento material e industrial, pues su principal deseo debe ser la Reconciliación, la Liberación y el Despertar de su pueblo, simultáneamente llevando amistad y cooperación a sus naciones vecinas. Sólo el compromiso con estos valores construirá un mundo mejor, mientras que el ocultamiento de la Verdad conducirá a la autodestrucción.

Siguiendo la Vía del Maestro Siddharta Gautama, el Tribunal Budista de Derechos Humanos ha procedido frente al Gobierno de Indonesia por comportamientos opresivos, genocidas y ecocidas, tanto hacia su propio pueblo como hacia sus pueblos vecinos, lo cual es claramente una prueba total de violación a la Ética Budista, los Derechos Humanos y los Derechos de la Madre Tierra.

 

 

Atentamente, con espíritu de reconciliación (maitri),

Maestro Budista Maitreya

Guía Espiritual y Presidente del Comité Internacional de Ética Budista (CIEB) y Tribunal Budista de Derechos Humanos (TBDH)

 

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